Felicidad instaurada desde la vuelta de Llull (87-75)

No es un secreto, los buenos son los buenos. La diferencia entre tener en pista a Llull, Carroll, Rudy, Reyes y Ayón o cualquier otra combinación sin incluirlos a ellos es abismal. Se vio a lo largo de la temporada sufriendo mucho por las bajas. Se vio, de nuevo, en este partido. Sin ellos y con un quinteto plagado de jugadores poco habituales, el ritmo bajo se apoderó de cada jugada. Delteco se sintió cómodo y con una defensa medio intensa y un acierto desde la línea de 3 moderado (4/9) se llevó con claridad un pobre primer cuarto del Real Madrid (12-22).

Porque, durante los primeros 10 minutos de encuentro, el los blancos semejaban estar más pendientes de dejar pasar los minutos que de anotar. Solo dos hombres, Randle (5) y Tavares (7) vieron aro. Si a eso sumamos que la primera canasta local no llegó hasta pasados 4 minutos del inicio y que las pérdidas brillaban más que los puntos (cuando restaban 04:35 para el final, 2 puntos del Real Madrid por 5 pérdidas), se entiende que Laso decidiese en el segundo cuarto dar salida a sus mejores hombres disponibles. Y, obviamente, la cosa cambio considerablemente.

Con el quinteto anteriormente mencionado el Madrid fue otro Madrid. Llull, que parece que ha estado jugando toda la temporada, encestó 11 puntos (y repartió 4 asistencias); Carroll, 13. Entre ambos 6 triples y el Madrid pasó de estar 10 puntos abajo a irse 10 por encima al descanso (43-33). Delteco maquilló al final del cuarto pero la desventaja pudo haber sido mayor ya que de inició recibieron un contundente parcial de 20-3. Así, tierra de por medio de color blanco y a vestuarios.

 

Segunda parte (demasiado) plácida

Con el camino labrado, lo demás fue casi un paseo en el que el protagonismo recayó sobre el gigante blanco. Tavares se fue hasta su máxima anotación histórica con el Real Madrid (19 puntos) y los blancos se dispararon, otra vez en el marcador (74-53). El 31-10 del segundo cuarto había hecho un daño irreparable para los guipuzcoanos. 

Las faltas de Tavares impidieron que aumentase su marcador habitual, yéndose al banco, pero ahí estaba Llull para seguir con los ‘récords’. Desde que ha vuelto todo son buenas noticias y ante Delteco dejó su sello otra vez. Se fue hasta los 18 puntos, sin fallo en el tiro de 2 y con un muy buen porcentaje de 3 puntos (4 de 6). Esta es una noticia mucho más satisfactoria que la propia victoria que, tras el apabullante segundo cuarto, estaba claro que se quedaría en casa. Clark (15) y Chery (20) intentaron que no fuese así pero, desde la vuelta de Llull, la felicidad se ha instaurado en el Real Madrid.

 

Imagen: ACB Photo / V. Carretero

María Veiga

Periodista gallega. Apasionada del mundo del deporte.

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