Kuric y Oriola noquean al Real Madrid (86-69)

Primer clásico de la temporada y se quedó en Barcelona. Un Barça Madrid de los de siempre, disputando cada balón como si fuese el último y con tensión por los cuatro costados. El Madrid notó mucho la falta de Llull y Pesic, desde el banquillo, le ganó la partida claramente a un Laso que en ningún momento supo transmitir a los suyos el camino a seguir.

En lo que se refiere al encuentro, salió mucho mejor al parqué el conjunto blaugrana. Con muchos hombres al rebote ofensivo (hasta 5 en los primeros cuatro minutos), hizo de las segundas oportunidades su mejor baza. Gracias a ellas encajó el primer gran parcial de salida, 6-0, y se mantuvo por delante en el electrónico durante todo el primer cuarto (20-19). El Madrid, incómodo durante muchos minutos, fue paulatinamente encontrándose a sí mismo, con un gran Randolph en la anotación (8 puntos) y buen Campazzo en la dirección (4 asistencias).

Esa mejoría progresiva que se percibía se culminó a los pocos minutos de segundo cuarto. Con Taylor subiendo un punto defensivo, Ayón incomodando en ataque y Prepelic en plena confianza, los blancos tomaron el liderazgo en el marcador contundentemente (24-31, min. 13:40). Pesic paró el partido y el Barça no pudo responder mejor: parcial de 13-2 y sequía blanca de más de 4 minutos (37-33, min. 18:42). El Real Madrid, noqueado, solo pudo reducir distancias en la última jugada del primer tiempo con una canasta de Carroll inverosímil (39-36).

Un tercer cuarto de altura del duelo 

El paso por los vestuarios vino bien a los hombres de Laso. Carroll, ante las cuatro faltas de Randolph, tomó las riendas y con dos triples y dos tiros libres devolvió a los suyos, parcial de 5-12 mediante, al liderazgo del partido (44-48, min. 24:40). Repitiendo lo ocurrido en el segundo periodo, Pesic detuvo el partido y su equipo respondió a la perfección; parcial de 7-0 y de nuevo por delante (51-48). Mayor pudo ser todavía la desventaja para el Real Madrid pero Ayón, sobre la bocina, ajustó el marcador (63-59).

Con todo por decidir en el último cuarto, fue el Barça el que empezó asentando más golpes y eso le permitió llevarse el partido. Oriola y Kuric, enchufadísimos, y Seraphin, sin Tavares merodeando, pusieron la máxima renta a favor del partido (74-64). Laso solicitó tiempo muerto persiguiendo ser tan influyente como su homólogo en el otro banquillo, pero no fue así, sino todo lo contrario. Los blaugranas endosaron otro 7-0 que, sumado a todo el anterior, ponía ya el partido imposible. La victoria, se quedó en Barcelona y el liderato también.

 

Foto: ACB Photo / V. Salgado

María Veiga

Periodista gallega. Apasionada del mundo del deporte.

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