El Real Madrid tuvo que ganar dos veces el partido ante un Bayern peleón (72-82)

El gran estado de forma del Bayern, con cuatro victorias en los últimos cinco partidos, hacía presagiar que los alemanes darían guerra y así fue a pesar de que el Real Madrid mandó sin apuros durante 25 minutos. Pero una desconexión en el final del tercer cuarto obligó a los de Laso a ganar el encuentro otra vez y sumar su victoria número 12 en la Euroliga.

Mucho se hablaba en las últimas semanas del mal momento de forma de Sergio Llull. El base, tras su parón por el golpe en la rodilla, no terminaba de encontrarse cómodo en la pista. Los tiros no le entraban, forzaba en exceso y en la dirección tampoco estaba acertado. Sin embargo, el menorquín se quitó de encima cualquier posible ‘fantasma’ y con una primera parte casi perfecta (1/1 T2, 5/6 en triples; 17 puntos) fue el gran protagonista de la noche. A pesar de que los alemanes salieron enchufados, con Barthel sacando ventajas de su emparejamiento con Deck y unas defensas cambiantes que no terminaron de funcionar, un tiempo muerto de Laso sirvió para que el equipo se reordenara y con un parcial de 8-0 comandado por Llull el Real dio el primer estirón del partido. El Bayern tardó en ajustar y cuando lo hizo la ventaja ya rondaba los diez puntos (16-27 tras el primer cuarto).

La defensa blanca apretaba de lo lindo y el acierto desde el 6’75 seguía incrementando la diferencia para los de Laso. El quinto triple de Llull le permitió darse un respiro en el banquillo cuando el Madrid ya mandaba por once puntos y la salida de Rudy, Campazzo, Thompkins y Tavares dio aire al equipo. El caboverdiano cerró la zona (con un gorro colosal a Williams) y a pesar de tener minutos de poca claridad de ideas en ataque la renta no bajaba de los ocho puntos. El trabajo de Trey en la zona, que además defendió bastante bien a Derrick Williams, estiró una ventaja que alcanzó la máxima justo en el descanso, gracias a un triple de Campazzo precedido de un espectacular robo de Rudy Fernández (31-46).

Tras pasar por vestuarios la dinámica no cambió. Llull no anotaba pero repartía asistencias como si no costara y los blancos jugaban a placer ante un Bayern que no encontraba el camino para frenar la sangría de puntos. Únicamente algunas pérdidas por falta de tensión debido a la diferencia permitían a los germanos sumar con cierta facilidad. El intercambio de canastas favorecía a los de Laso, que dejaron varias jugadas de cara a la galería con un Ayón que volvió a demostrar por qué es el pívot que mejor lee el juego a este lado del Atlántico. El partido parecía estar controlado pero varios minutos de malas decisiones en ataque y el acierto bávaro desde los tiros libres permitieron a los de Radonjic meterse de lleno otra vez y colocarse a tan solo seis puntos al final del tercer cuarto (59-65).

A pesar de que Randolph inauguró el último parcial con otro triple, cinco puntos de Koponen y dos de Radosevic ponían al Bayern a tiro (66-68, min 32). El partido volvía a empezar pero el Real Madrid supo despertar a tiempo y sin perder la calma logró ser mejor en los minutos finales. Tras varios fallos desde el triple para ambos equipos con el encuentro en un puño, Tavares y Thompkins ponían luz en ataque y los de Laso tomaban aire a cuatro minutos para el final (68-75). A los alemanes se les agotaron las ideas en los instantes decisivos y un triple de Rudy cerraba el partido y ponía el 72-82 final.

El Real Madrid sigue a la estela del Fenerbahçe, rival al que visitará el próximo viernes en el último partido de la primera vuelta.  La reedición de la final de Belgrado. Casi nada. 

Foto: Euroleague.net

Pablo Herrero – @pablohm29

Pablo Herrero

Redactor 24segundosenblanco

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