#Crónica | Victoria plácida antes de la Copa (93-69)

Con el varapalo contra el Joventut presente y el aviso anti relajación en Alemania ante el Alba Berlín , el Real Madrid buscaba rematar su semana fantástica con tres triunfos de tres posibles y recuperar así la confianza perdida.

Los de Pablo Laso enseguida demostraron que no tenían ninguna intención de dejar marchar la victoria del Palacio. Pese a un inicio frío en el tiro que aprovechó Cooseur Betis para situarse 4-8 en el marcador, el Real Madrid afinó su puntería y endosó a los béticos un contundente parcial de 13-1 que obligó a Enechionyia a detener el choque y reubicar a los suyos (17-9, min. 6). La parada técnica no surgió efecto alguno y la distancia todavía se estiraría en otros 7 puntos más (24-9) hasta que, al fin, el Betis volvió a anotar. Los blancos eran un rodillo desde 6,75 (5/8 en el cuarto) y no dieron opción alguna en el primer cuarto (27-12).

La superioridad evidente del Madrid se hizo más patente aún en el segundo periodo. La segunda unidad mantuvo el acierto y las facilidades defensivas de Cooseur Betis acrecentaron las diferencias. Tavares se vio a sus anchas, como si estuviese recogiendo amapolas, y con las asistencias jugosas de los bases (especialmente Campazzo) no despreció la oportunidad de engrosar sus números: 13 puntos y máximo anotador al final de los primeros 20 minutos. El marcador, por cierto, hablaba por sí solo cuando los equipos enfilaban el camino a vestuarios, 53-31. 

Bajada de ritmo y reparto de minutos

La amplia diferencia entre ambos conjuntos llevó, casi por inercia, a un descenso considerable del ritmo de partido. El Betis aprovechó esta pequeña relajación para reducir levemente la renta madridista (55-39), pero con el paso de los minutos todo volvió a su cauce original. De hecho, un pequeño acelerón blanco en los minutos finales del cuarto dejó todo exactamente igual a antes del descanso, 20 puntos de ventaja, 73-51, y partido más que sentenciado. 

Con 10 minutos todavía por disputarse, poco a poco los 7.564 espectadores que acudieron al feudo blanco fueron abandonando sus asientos. La faena ya estaba más que rematada y solo quedaba ver los minutos pasar. Minutos que, por cierto, aprovechó Laso para dar descanso a Tavares y Campazzo (prácticamente inéditos en el segundo tiempo, y para dejar que hombres como Mickey y Carroll (15 y 16 untos respectivamente) siguiesen modelando sus muñecas de cara a la Copa. 93-69 al final y toda la mente puesta ya en la Copa del Rey de Málaga 2020.

María Veiga

Periodista gallega que disfruta del baloncesto en Madrid... y donde sea.

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